La segunda vuelta presidencial en Perú se perfila como un nuevo triunfo de la derecha en América Latina, donde Keiko Fujimori (Fuerza Popular) alcanza el 50.1% de los votos frente al 49.8% de Roberto Sánchez, en un contexto regional que ha visto giros ideológicos similares en Bolivia, Honduras, Colombia y Costa Rica.
Analistas atribuyen este movimiento a la influencia del presidente estadounidense Donald Trump, quien ha respaldado abiertamente a candidatos afines, y a la necesidad de equilibrar poderes en naciones con Congreso fragmentados.
El conteo avanza “a cuenta gotas” con el voto rural y exterior (donde Fujimori alcanzaría el 70%) aún sin escrutar, lo que podría darle el triunfo en su cuarto intento presidencial.