Las autoridades desmantelaron un matadero clandestino que operaba en el sector El Ranchito, municipio Río San Juan, donde fueron incautadas más de dos toneladas de carne de res y cerdo en avanzado estado de descomposición, durante un operativo conjunto encabezado por la Policía Nacional, el Ministerio de Salud Pública y el Ministerio de Medio Ambiente.
Durante la intervención, los agentes y técnicos localizaron unas 90 canastas plásticas con carne procesada, vísceras y otros restos animales almacenados sin las condiciones sanitarias requeridas, lo que representaba un potencial peligro para la salud de los residentes de la zona.
Asimismo, las autoridades ocuparon varias armas blancas que presuntamente eran utilizadas en el sacrificio y procesamiento de los animales.
Tras la inspección, especialistas de Salud Pública determinaron que la carne no era apta para el consumo humano, por lo que ordenaron su destrucción inmediata en el vertedero provincial para prevenir posibles riesgos sanitarios.
La propiedad donde funcionaba el establecimiento fue atribuida a Jeuri Vargas Hernández, mientras que varios trabajadores fueron detenidos para fines de investigación.
El expediente fue remitido a la División de Protección Animal y Antiabigeato, en cumplimiento de la Ley 61-23, que contempla sanciones para quienes incurran en prácticas que pongan en riesgo la salud pública y el control sanitario de productos de origen animal.
En el operativo participaron representantes de la Policía Nacional, la DICRIM, el Departamento Anticuatreros, Salud Pública, Medio Ambiente y Planeamiento Urbano, quienes coordinaron las acciones para el cierre del establecimiento ilegal.