La segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Perú se desarrolla este domingo con más de 27.3 millones de ciudadanos convocados a las urnas para decidir entre la candidata derechista Keiko Fujimori y el aspirante izquierdista Roberto Sánchez, en una contienda marcada por el empate técnico y la expectativa de un resultado muy cerrado.
Ambos candidatos hicieron un llamado a la población a participar masivamente en el proceso electoral.
Fujimori votó en Lima bajo estrictas medidas de seguridad y agradeció el respaldo de sus seguidores, mientras que Sánchez exhortó a los peruanos a apostar por la democracia, la justicia social y la paz.
La jornada electoral se desarrolla en medio de una fuerte polarización entre el fujimorismo y el antifujimorismo, corrientes que han dominado la política peruana durante las últimas décadas. Las encuestas previas reflejaban una diferencia mínima entre ambos aspirantes.
Aunque las autoridades lograron instalar la totalidad de las 90,223 mesas de votación, el proceso registró retrasos debido a la ausencia de algunos miembros de mesa, una situación que recordó los inconvenientes ocurridos durante la primera vuelta electoral celebrada en abril.
El escrutinio podría extenderse por varios días debido a la estrechez de la contienda, mientras observadores y actores políticos permanecen atentos a los resultados de una elección que definirá al próximo presidente de Perú para el período 2026-2031.