Cientos de ciudadanos, junto a representantes de organizaciones comunitarias, ambientalistas, pescadores y líderes sociales, participaron este domingo en una marcha pacífica en Barahona para reclamar una mayor regulación de las actividades mineras y granceras que se desarrollan en la provincia.
La movilización recorrió varias calles de la ciudad y culminó en el Malecón de Barahona, donde los participantes expresaron su preocupación por los posibles impactos ambientales que estas operaciones podrían estar generando sobre los recursos naturales, las fuentes de agua y las comunidades cercanas.
Durante la jornada, los manifestantes hicieron un llamado a las autoridades para que refuercen la supervisión de las empresas dedicadas a la extracción de materiales, garantizando el cumplimiento de las disposiciones legales y ambientales vigentes.
Asimismo, solicitaron que las actividades mineras y granceras se realicen bajo estrictos controles que aseguren la protección de la biodiversidad, los ecosistemas y los espacios públicos de la provincia.
Los participantes también demandaron sanciones para aquellas empresas que incumplan las normativas establecidas, al considerar que la preservación del medio ambiente y el desarrollo sostenible deben ser prioridades para el bienestar de las presentes y futuras generaciones.