Un grupo de 18 trabajadores y amas de casa inició una huelga de hambre este lunes en la sede de la Federación de Mineros en La Paz, Bolivia, para exigir al gobierno central la restitución de los subsidios a los combustibles, eliminados mediante un decreto que casi duplicó los precios de la gasolina y el diésel.
La protesta se suma a la huelga indefinida convocada por la Central Obrera Boliviana (COB), la cual argumenta que la medida impacta severamente el costo de vida y exige su anulación como condición para retomar el diálogo.
Durante la jornada, dirigentes sindicales marcharon en La Paz y mineros cooperativistas se manifestaron en Cochabamba, aunque el gobierno ratificó el decreto al sostener que busca enfrentar la crisis económica nacional.