En un gesto cargado de simbolismo y solidaridad hacia los migrantes, el papa León XIV depositó una corona de flores en las aguas del puerto de Arguineguín, en Gran Canaria, conocido como el “puerto de la vergüenza” por la crisis migratoria registrada en 2020.
La ceremonia tuvo lugar durante la visita pastoral del pontífice a España y sirvió como homenaje a las personas que han perdido la vida intentando alcanzar las costas europeas en busca de un futuro mejor.
Arguineguín se convirtió en uno de los principales puntos de llegada de migrantes procedentes de África durante la crisis migratoria de 2020, cuando cerca de 3,000 personas arribaron al puerto en apenas una semana, generando una emergencia humanitaria y un intenso debate sobre la gestión de los flujos migratorios en la región.
El acto evocó el histórico gesto realizado por el papa Francisco en la isla italiana de Lampedusa en 2013, cuando rindió homenaje a las víctimas de las travesías migratorias en el Mediterráneo y llamó la atención del mundo sobre el sufrimiento de quienes arriesgan sus vidas en busca de protección y oportunidades.
Con la ofrenda floral, León XIV reiteró el compromiso de la Iglesia católica con la defensa de la dignidad humana, la acogida de los migrantes y la promoción de políticas basadas en la solidaridad y el respeto a los derechos fundamentales.
El momento fue recibido con emoción por los presentes y por organizaciones que trabajan en la asistencia a migrantes, quienes valoraron el gesto como un mensaje de esperanza y memoria para quienes han sufrido las consecuencias de la migración forzada.