La reforma fiscal impulsada por el Ministerio de Hacienda propone aumentar la recaudación mediante ajustes dirigidos principalmente a grandes empresas, bajo un esquema que será presentado al Congreso de la República.
El proyecto, según el ministro Majín Díaz, mantiene sin cambios el IVA y otros impuestos sensibles, mientras introduce incentivos como depreciación acelerada, reducción de anticipos para pymes y eliminación gradual de ciertos tributos históricos, en un intento por equilibrar competitividad y recaudación.
Asimismo, se plantea elevar la tarifa del impuesto sobre la renta empresarial al 30% por tres años para grandes contribuyentes, junto con medidas que buscan estabilizar precios de energía y combustibles bajo condiciones macroeconómicas específicas.