La presidenta mexicana Claudia Sheinbaum afirmó que grupos ajenos a la Generación Z incitaron actos de violencia durante la marcha del sábado, señalando específicamente a cuentas de derecha internacional que promovieron la protesta desde el extranjero.
La mandataria conectó estos eventos con el reciente referéndum en Ecuador, donde la ciudadanía rechazó permitir bases militares extranjeras, interpretando ambos hechos como un mensaje contundente contra la injerencia externa en la región.
Dado que México mantiene un fuerte sentimiento nacionalista según Sheinbaum, la presidenta reafirmó que son los ciudadanos quienes deben decidir los asuntos internos, rechazando cualquier intento de influencia foránea en los procesos políticos locales.