La candidata de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, pasó a encabezar el conteo oficial de la segunda vuelta presidencial en Perú tras la más reciente actualización de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), consolidando una ventaja mínima sobre su contendiente, Roberto Sánchez.
Con el 98.258 % de las actas contabilizadas, Fujimori registra 9,036,046 votos, equivalentes al 50.004 % de los sufragios válidos, mientras que Sánchez suma 9,034,743 votos, para un 49.996 %. La diferencia entre ambos candidatos es de apenas 1,303 votos, manteniendo la incertidumbre sobre quién será finalmente proclamado presidente del Perú.
Uno de los factores determinantes en el cambio de tendencia ha sido el voto de los peruanos residentes en el exterior. Con más del 94 % de las actas internacionales procesadas, Fujimori obtiene el 63.4 % de los sufragios frente al 36.6 % alcanzado por Sánchez, una ventaja superior a los 78 mil votos que ha resultado clave en el desenlace parcial de la contienda.
Los resultados en países con importantes comunidades peruanas favorecen ampliamente a la candidata de Fuerza Popular. En Estados Unidos obtuvo más del 76 % de los votos, mientras que también lidera en España, Argentina, Chile e Italia, según los datos oficiales difundidos por la ONPE.
A pesar de la ventaja, el proceso electoral aún no está definido. Permanecen pendientes más de 1,600 actas que deberán ser evaluadas por los Jurados Electorales Especiales, además de posibles recursos y observaciones presentadas por las organizaciones políticas.
Mientras avanza el escrutinio, sectores vinculados a Juntos por el Perú han comenzado a cuestionar algunos resultados y han solicitado la nulidad de determinadas mesas de votación, especialmente en Estados Unidos, donde el respaldo a Fujimori fue ampliamente mayoritario. Sin embargo, las autoridades electorales continúan desarrollando el proceso conforme a los procedimientos establecidos.
La definición de la presidencia peruana sigue abierta y dependerá de las últimas actas pendientes y de la resolución de las observaciones que aún deben conocer los organismos electorales.