Un llamado urgente a las autoridades de Salud Pública lanzaron ciudadanos de San Pedro de Macorís ante el crítico estado del Hospital Provincial Dr. Jaime Oliver Pino, donde aguas residuales permanecen estancadas desde hace más de seis meses.
Según las denuncias recibidas, el colapso de los sistemas de drenaje del hospital ha provocado que aguas fecales, de lavamanos y de cocina se acumulen dentro y fuera del centro, incluso traspasando paredes.
La unidad de hemodiálisis opera a pocos metros de un pantano que ya genera un brote de mosquitos. Los vecinos advierten que “nunca había pasado” algo similar y piden acción inmediata.