El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ordenó ataques contundentes en la Franja de Gaza tras la firma de un acuerdo de cese al fuego, decisión que se tomó durante una reunión de su gabinete de seguridad.
Paralelamente, el ejército israelí ejecutó una operación cerca de Yenín, en Cisjordania ocupada, donde tres palestinos, identificados como jóvenes de unos 20 años por el Ministerio de Salud local, fallecieron.
Las Fuerzas de Defensa de Israel confirmaron que sus agentes neutralizaron una célula armada que, según sus informes, planeaba un ataque y estaba vinculada a una organización del campo de refugiados de Yenín.
La ofensiva aérea y terrestre se reactivó después de que Israel corroborara que no se habían devuelto los restos de un rehén, cuyo cuerpo ya había sido recuperado en 2023.