El papa León XIV resaltó la vigencia espiritual de San Juan de la Cruz y Santa Teresa de Ávila durante su primer discurso en el Palacio Real de Madrid, al presentar a ambos santos españoles como referentes capaces de iluminar los desafíos y tensiones de la sociedad actual.
El Pontífice señaló que estos dos doctores de la Iglesia, nacidos en España y con una influencia que se extiende por más de cinco siglos, conducen “al corazón de la realidad” mediante una espiritualidad profunda, comprometida con la historia y la experiencia humana.
León XIV destacó especialmente la propuesta de una mística “con los ojos abiertos”, capaz de afrontar las dificultades, la incertidumbre y el sufrimiento sin ceder al miedo ni alejarse de la realidad cotidiana.
Las referencias a San Juan de la Cruz y Santa Teresa de Ávila ocuparon un lugar central en su mensaje, en el que subrayó la importancia de la esperanza, la fe y la fortaleza interior como herramientas para enfrentar los desafíos de nuestro tiempo.
Ambos santos son considerados figuras fundamentales de la espiritualidad católica y continúan siendo una referencia para millones de creyentes en todo el mundo, gracias a sus escritos y enseñanzas sobre la vida interior, la oración y la búsqueda de Dios.