El noreste de Estados Unidos se alista para recibir su primera gran tormenta invernal de la temporada, mientras el medio oeste aún se recupera de las nevadas y el hielo que complicaron los viajes tras el feriado de Acción de Gracias.
Los meteorólogos prevén que partes del norte de Nueva Inglaterra acumulen hasta 25 centímetros de nieve, acompañada de fuertes vientos y posibles condiciones heladas.
El Servicio Meteorológico Nacional emitió advertencias y avisos de clima invernal para estados como Massachusetts, Nueva York, Connecticut, Vermont, Maine y Nueva Hampshire.
La llegada del nuevo sistema ocurre pocos días después de que Chicago registrara más de 20 centímetros de nieve en un solo día en el aeropuerto O’Hare, un récord histórico para noviembre.
Aunque las nevadas en la región de los Grandes Lagos comienzan a disminuir, la tormenta avanza hacia el Atlántico medio y el noreste, donde podría dejar hasta 30 centímetros adicionales, según el meteorólogo Andrew Orrison.
En Maine, las autoridades recomendaron evitar viajes no esenciales debido al riesgo en las carreteras.
Varios estados ya pusieron en marcha medidas de preparación ante las nevadas. En Pensilvania, equipos de mantenimiento comenzaron a tratar cientos de kilómetros de carretera y se establecieron restricciones en varias autopistas interestatales.
Más de 600 operadores y personal de seguridad están listos para trabajar de manera continua. En Nueva Hampshire, incluso se lanzó la segunda competencia anual para nombrar una quitanieves, luego del éxito del peculiar “Ctrl-Salt-Delete”.
Las afectaciones también se sintieron en los aeropuertos del país, especialmente para quienes volvían de sus viajes festivos.
En Chicago, viajeros enfrentaron largas demoras y cancelaciones, y varios aeropuertos tuvieron que deshelar aeronaves debido al clima.
Para muchos, como Don Herrian, un jubilado de Oklahoma, las demoras fueron inevitables ante la combinación de nieve, alta demanda y condiciones adversas propias de esta época del año.