Al menos 145 personas han muerto en el sur de Tailandia tras varios días de intensas inundaciones, siendo la provincia de Songkhla la más afectada, con 110 fallecidos y un estado de emergencia declarado.
El Gobierno informó que otras provincias como Nakhon Si Thammarat, Yala, Pattani o Satun también registran víctimas y severos daños.
Las lluvias torrenciales han impactado a unas 3,5 millones de personas, provocando inundaciones masivas, derrumbes, caída de puentes y graves afectaciones en más de un millón de hogares.
En Hat Yai, el principal centro económico del sur, los equipos de rescate continúan recuperando cuerpos mientras las aguas empiezan a retirarse.
Las escenas de devastación incluyen coches arrastrados por la corriente, familias atrapadas en tejados y calles cubiertas de lodo y escombros.
Las autoridades advierten que la cifra de muertos podría aumentar conforme se accede a más zonas previamente inaccesibles.
Las inundaciones, relacionadas con un fuerte temporal que también golpeó Malasia, obligaron al rescate de cientos de residentes en balsas y a la distribución de alimentos mediante drones y helicópteros.
El Gobierno tailandés enfrenta críticas por su presunta falta de preparación y la lenta respuesta ante la emergencia.