Habitantes del sector Nueva Jerusalén, específicamente en la calle Marte de Santo Domingo Este, reportan que el deterioro de la vía ha convertido su día a día en un calvario alternando entre nubes de polvo y charcos de lodo tras cada lluvia.
Los comunitarios señalan que ni el presidente ni el síndico han atendido sus reclamos a pesar de haberlo llevado personalmente hasta el lugar para mostrarle la crítica situación.
La principal dificultad, explican las familias, es que el polvo constante impide mantener limpias las viviendas mientras que cuando llueve el lodo inunda todo, volviendo intransitable la calle y generando condiciones insalubres.