La comisión encargada de analizar la reforma laboral enfrenta un bloqueo debido a las diferencias sobre la modificación de la cesantía, lo que ha impedido que se emita un informe final.
Aunque el empresariado plantea retomar el diálogo tripartito que permita consensuar los cambios pendientes, los sindicatos rechazan cualquier negociación al considerar que el acuerdo previo ya fue vulnerado.
En este contexto, el Gobierno afirma que la iniciativa seguirá su curso, mientras sectores laborales advierten que, si se afectan derechos, intensificarán las manifestaciones.