La reducción de costos laborales y la modificación a la cesantía se han convertido en el principal obstáculo para que la comisión que estudia la reforma laboral rinda su informe ante la Cámara de Diputados.
El presidente de Copardón afirmó que es necesario retomar el diálogo tripartito para alcanzar consensos, mientras que el sindicalista Pepe Abreu rechazó cualquier negociación al considerar que el proceso está roto y acusó a los empresarios de intentar influir en legisladores.
El ministro de Trabajo, Eddie Olivares, garantizó que la normativa será aprobada sin afectar derechos adquiridos, pero los gremios advirtieron con lucha en calles desde el 1 de mayo.