Las protestas contra la Ley 87-01 se intensifican en distintos sectores sociales, luego de que organizaciones advirtieran que la reforma al sistema de seguridad social podría favorecer intereses empresariales y modificar condiciones de retiro.
Estas declaraciones surgen en medio de discusiones del Poder Ejecutivo sobre cambios al modelo vigente, que según los colectivos afectarían derechos adquiridos desde su creación en 2001.
Además, los grupos sostienen que el esquema actual no garantiza pensiones dignas y que se busca profundizar la participación de administradoras privadas en los fondos. En consecuencia, los movimientos sociales anuncian que las calles serán el principal escenario de movilización si no se abre un diálogo nacional.