Motoristas de diferentes paradas del Gran Santo Domingo amenazan con protestar en las calles tras la disposición del Intrant que exige cascos homologados bajo la normativa técnica avalada por la Organización Mundial del Comercio.
Los conductores reclaman que el costo de cada casco alcanza hasta 8 mil pesos y que la exigencia de portar cascos para pasajeros genera problemas de higiene al compartirlos entre diferentes usuarios.
Además, advierten que la medida podría aumentar la delincuencia al facilitar que personas encapuchadas cometan atracos sin ser identificadas. La normativa se sustenta en el artículo 157 de la ley 63-17 y el Decreto 256-20.