Cada 1 de mayo se conmemora el Día Internacional del Trabajo, una fecha que no nació como celebración sino como lucha, originada en 1886 cuando miles de trabajadores en Chicago exigieron una jornada laboral de 8 horas.
Las protestas alcanzaron su punto crítico el 4 de mayo en la Revuelta de Haymarket, que dejó muertos y heridos, y llevó a la condena de varios líderes obreros, conocidos como los mártires de Chicago.
En 1889, las organizaciones obreras a nivel internacional decidieron que cada 1 de mayo sería un día para recordar esa lucha y seguir exigiendo mejores condiciones para los trabajadores del mundo.