Los hermanos Espaillat, imputados por el colapso de la discoteca Jet Set, se acogieron a su derecho constitucional a guardar silencio durante la audiencia, decisión que el juez validó como un derecho que les asiste.
El Ministerio Público los acusa de homicidio involuntario tipificado en los artÃculos 319 y 320 del Código Penal por presunta negligencia en el cuidado del establecimiento, donde aproximadamente 236 personas fallecieron y múltiples resultaron heridas tras el derrumbe del techo.
La parte querellante, aunque se adhiere a los hechos, difiere en la calificación jurÃdica y señala que la conducta se tipifica como homicidio voluntario bajo los artÃculos 295 y 304 párrafo 2.