La lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida potencia el neurodesarrollo infantil al aportar grasas saludables que favorecen habilidades como el aprendizaje de idiomas y las matemáticas, explicó la doctora Evelyn Quezada.
La experta detalló que cada madre produce anticuerpos específicos según las necesidades de su bebé, incluso durante procesos gripales o en partos pretérmino, aunque advirtió que muchas mujeres cargan con culpa cuando no logran amamantar.
Como alternativa, recomendó bancos de leche humana y fórmulas adecuadas.