El Carlos III emprenderá este próximo lunes una visita de Estado a Estados Unidos en un contexto marcado por tensiones diplomáticas y asuntos polémicos que podrían influir en la agenda del viaje.
La visita, que se extenderá por cuatro días, será la primera del monarca británico al país como jefe de Estado, acompañado por la Camila.
Según el Palacio de Buckingham, el objetivo es resaltar la histórica relación bilateral y coincide con la conmemoración de los 250 años de independencia estadounidense.
El viaje ocurre en medio de diferencias entre Donald Trump y el primer ministro británico Keir Starmer, especialmente por la guerra contra Irán. A pesar de estas tensiones, ambas naciones han insistido en mantener los lazos históricos que definen su relación.
Durante la visita, Carlos III tiene previsto dirigirse al Congreso estadounidense, un gesto que no se producía desde la intervención de Isabel II en 1991. También sostendrá encuentros con Trump, incluida una reunión en la Casa Blanca y una cena de Estado.
La agenda contempla además una visita a Nueva York, donde el monarca rendirá homenaje en el memorial del 11 de septiembre, antes de continuar su viaje hacia Bermudas.
El contexto del viaje también está influido por el escándalo vinculado a Jeffrey Epstein, que ha generado controversias en torno a la familia real británica, particularmente por los vínculos del príncipe Andrés, hermano del rey.
Pese a este escenario, autoridades británicas consideran que la visita representa una oportunidad para reforzar la relación estratégica entre ambos países y proyectar estabilidad institucional en medio de un panorama internacional complejo.