Padres de los alumnos matriculados en el Instituto Tecnológico, Artes y Oficios denunciaron el abandono en que se encuentra el plantel, donde obras como la cancha, el comedor y el área administrativa llevan tres años inconclusas, obligando a los estudiantes a consumir sus alimentos en el suelo.
«Con eso no se juega, es mortal», advirtió un padre de familia. Además, el personal administrativo labora en furgones con filtraciones que afectan su salud.
Los padres exigen la terminación de las obras y el remozamiento completo del plantel, fundado en 1952, para garantizar la seguridad y bienestar de los estudiantes.