Un informe de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos atribuye 60 muertes a intervenciones policiales en apenas 100 días, lo que ha generado fuertes cuestionamientos sobre el accionar de las fuerzas de seguridad.
La organización sostiene que estas acciones, que incluyen supuestos enfrentamientos armados, podrían encubrir ejecuciones, especialmente en contextos donde no existirían protocolos claros de actuación.
Mientras tanto, sectores políticos defienden la labor policial al argumentar que responde a la necesidad de enfrentar la delincuencia, lo que ha intensificado la polémica y motivado un llamado a movilización ciudadana.