Una emotiva historia de fe, esperanza y solidaridad marcó la visita del papa León XIV al Centro CEDIA de Cáritas en Madrid, donde Niurka, una migrante cubana, compartió su experiencia de vida junto a sus gemelos recién nacidos.
Niurka relató que llegó a España sola y embarazada de sus hijos, enfrentando momentos de incertidumbre y temor sobre el futuro que les esperaba.
“Llegué a Madrid sola, embarazada de mis gemelos. Estaba muy asustada y ansiosa porque no sabíamos cómo sería nuestra vida”, expresó durante su encuentro con el Pontífice.
La mujer destacó el apoyo recibido por parte de la Iglesia Católica a través del Hogar Santa Bárbara, donde encontró acompañamiento y respaldo durante su embarazo.
“La Iglesia nos acogió. En el Hogar Santa Bárbara encontramos una familia, monjas voluntarias y educadoras que han estado con nosotras desde el mismísimo principio”, manifestó.
Niurka explicó que sus hijos, Ares Ezequiel y Atenea, nacieron en ese centro y también recibieron allí el sacramento del bautismo, convirtiéndose en un símbolo de la nueva etapa que inició junto a ellos en España.
Durante el acto, entregó al papa León XIV unas cintas con los nombres de los gemelos como muestra de gratitud y esperanza.
“Representan sus vidas y cómo han prosperado gracias al cuidado de todas estas personas y de la Iglesia. Gracias, Santo Padre, por ayudarnos a construir un futuro lleno de fe y esperanza para nuestros hijos”, expresó.
El gesto conmovió a los presentes y se convirtió en uno de los momentos más emotivos de la jornada, reflejando el impacto de los programas de acogida y asistencia que desarrolla la Iglesia para apoyar a familias migrantes en situación de vulnerabilidad.