Cientos de visitantes se dieron cita en la playa de Boca Chica, donde, pese a la abundante presencia de sargazo, optaron por disfrutar del mar y el ambiente costero.
Los bañistas permanecieron en el agua, marcada por el tono marrón característico que dejan las algas acumuladas en la orilla.
El ambiente se mantuvo animado durante toda la jornada, con familias y grupos de amigos aprovechando el día sin dejarse afectar por las condiciones.
La escena reflejó que, para muchos, las ganas de playa superan cualquier inconveniente ambiental.