Residentes y feligreses de los sectores Ciudad Real 1 y Ciudad Real 2 realizaron una jornada de oración en protesta por el cierre de una puerta que conecta ambas comunidades y permite el acceso a su parroquia.
De acuerdo con los organizadores, la actividad no corresponde a una reunión formal, sino a un acto espiritual con el objetivo de pedir que se restablezca el paso, el cual, según indican, permaneció abierto durante más de 15 años.
Los comunitarios denunciaron que la decisión de cerrar el acceso fue tomada de manera arbitraria por juntas de vecinos, afectando a cientos de feligreses, especialmente adultos mayores que ahora deben cruzar la peligrosa vía conocida como la avenida Colombia para llegar al templo.
Asimismo, explicaron que la puerta forma parte de un acuerdo previo entre ambas comunidades, diseñado para facilitar un tránsito seguro hacia la parroquia ubicada en Ciudad Real 2.
Los participantes en la jornada hicieron un llamado a las autoridades comunitarias a reconsiderar la medida y buscar una solución que permita restablecer el acceso, en beneficio de los residentes y creyentes de ambos sectores.