El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, modificó su postura inicial tras dar un ultimátum de 48 horas a Irán, ampliando el plazo a cinco días y hablando de conversaciones para alcanzar un acuerdo más amplio en Medio Oriente.
Sin embargo, el Ministerio de Exteriores iraní negó rotundamente que existan negociaciones directas con Washington, mientras que el influyente presidente del parlamento, Mohammad Baqer Qalibaf, calificó el anuncio como un intento de manipular los mercados financieros y petroleros.
Las declaraciones de Trump, quien afirmó que “toda mi vida ha sido una negociación”, provocaron una caída en los precios del petróleo y un repunte en las bolsas.