El papa León XIV encabezará la misa del Jueves Santo en la basílica de San Juan de Letrán, donde realizará el tradicional lavatorio de pies a doce sacerdotes, en conmemoración de la Última Cena.
Esta decisión marca un cambio respecto a su antecesor, Francisco, quien solía incluir en este rito a presos o migrantes.
La ceremonia “in Coena Domini” está pautada para la tarde y contará con la participación de once sacerdotes ordenados el año anterior por el propio pontífice.
Más temprano, el papa celebrará la tradicional Misa Crismal en la basílica de San Pedro, donde se bendicen los óleos sagrados y los sacerdotes renuevan sus compromisos religiosos.
Para el Viernes Santo, jornada marcada por el duelo por la muerte de Jesús de Nazaret, León XIV participará en la liturgia de la Pasión del Señor y, en la noche, presidirá el viacrucis en el Coliseo de Roma.
En esta ocasión, el pontífice llevará personalmente la cruz durante todas las estaciones, con meditaciones preparadas por el fraile Francesco Patton.
Las celebraciones continuarán con la solemne Vigilia Pascual el sábado y culminarán el Domingo de Resurrección con la misa de Pascua, seguida de la tradicional bendición “Urbi et Orbi”, dirigida a la ciudad de Roma y al mundo.