El gobierno ruso aprobó una directiva sanitaria a finales de febrero que establece que las mujeres que expresen no querer tener hijos deberán ser remitidas a terapia psicológica para fomentar una actitud positiva hacia la maternidad, según revelaron medios locales esta semana.
La medida forma parte de una estrategia oficial para enfrentar la crisis de natalidad en el paÃs, que ronda 1,4 hijos por mujer, muy por debajo del nivel de reemplazo poblacional.
La directiva también ordena convocar a mujeres entre 18 y 49 años a controles anuales de salud reproductiva, mientras que los hombres del mismo rango solo serán evaluados en su estado fÃsico general, asà como promueve las familias numerosas con incentivos numerosos y endurece las restricciones al aborto.