El presidente de Rusia, Vladimir Putin, afirmó este martes que no desea una guerra con Europa, pero advirtió que su país está listo para responder si los europeos inician un conflicto.
Durante sus declaraciones, previas a una reunión con enviados de Washington en Moscú, el mandatario acusó a los gobiernos europeos de buscar frenar los intentos de Estados Unidos por avanzar hacia el fin de la guerra en Ucrania.
Putin pidió a los líderes europeos “volver a la realidad”, abandonar la “ilusión” de una derrota estratégica contra Rusia y actuar conforme a la situación actual, al tiempo que los acusó de no tener un programa de paz y de haberse autoexcluido de las negociaciones.