El nuevo presidente de Chile, José Antonio Kast, asumió el miércoles ante el pleno del Congreso en Valparaíso con el compromiso de implementar un «gobierno de emergencia» para hacer frente a la delincuencia, la inmigración irregular y la crisis económica.
Durante su primer mensaje como jefe de Estado, el abogado ultraconservador anunció una auditoría general a cada uno de sus ministros para evaluar el estado en que reciben la administración pública.
La noche previa a su investidura, Kast firmó seis decretos, tres de ellos orientados específicamente a frenar la migración irregular en la frontera norte, incluyendo la construcción de barreras físicas en el límite con Bolivia.