El Partido de la Liberación Dominicana expresó su respaldo a las protestas de diversas comunidades en defensa del medio ambiente y denunció la ausencia del gobierno en la protección de los recursos naturales, advirtiendo sobre debilidades en la fiscalización y el control ambiental en el país.
La organización política cuestionó la emisión masiva de permisos ambientales sin supervisión efectiva, señalando daños a humedales y manglares por un proyecto inmobiliario en Las Terrenas, así como la instalación de barcazas en zonas ambientalmente sensibles en Los Negros de Azua.
En Cotuí, la población reclama acciones frente a la contaminación de la presa de Hatillo, infraestructura clave con capacidad de más de 700 millones de metros cúbicos de agua para la seguridad hídrica nacional.