El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, anunció este jueves un paquete de medidas para contener el alza de los combustibles en su país, afectado por el encarecimiento del petróleo derivado de la guerra en Oriente Medio.
La estrategia del mandatario izquierdista, que busca la reelección en los comicios generales de octubre, incluye la reducción temporal a cero de los impuestos sobre el diésel, combustible utilizado por la mayoría de los camiones de carga en el país sudamericano.
Las autoridades también reforzarán los controles para evitar aumentos abusivos de precios en las gasolineras por parte de distribuidores, en un esfuerzo por proteger a los consumidores y frenar el impacto inflacionario que suele generar el encarecimiento del transporte en productos como los alimentos.