La crisis económica impacta a los hogares dominicanos, que enfrentan dificultades crecientes para sostener sus gastos básicos diarios.
La situación se relaciona con el aumento del costo de la vida, que ha reducido significativamente la capacidad de compra de las familias. Ciudadanos señalan que la presión económica obliga a una gestión más estricta del presupuesto doméstico, afectando su estabilidad.
En consecuencia, el deterioro del poder adquisitivo continúa generando preocupación social y limitando el acceso a bienes esenciales.