La crisis vial en República Dominicana se ha convertido en un problema de alta gravedad, ya que se reportan cerca de ocho muertes diarias en accidentes de tránsito.
Esta situación, que se agrava por la imprudencia al conducir, ocurre mientras distintas instituciones han reconocido la persistencia de conductas de riesgo en las vías. Además, cifras comparativas muestran que las muertes por accidentes superan incluso otros eventos sanitarios recientes en el país, lo que evidencia la magnitud del problema.
En consecuencia, expertos advierten que, si no se refuerzan las medidas de control y educación, la tendencia de víctimas seguirá aumentando de forma sostenida.