Más de 500 familias del residencial Roalba en Hato Nuevo, Santo Domingo Oeste, denuncian llevar más de 12 años viviendo con calles inundadas y el sistema de alcantarillado colapsado, donde cada vez que llueve el agua entra a las casas y los vehículos se destrozan las gomas por los hoyos.
Los residentes aseguran que los políticos solo aparecen en campaña electoral para prometer soluciones, pero nunca cumplen, y que construcciones cercanas como los apartamentos Lolitas desaguan hacia el sector empeorando la situación.
«Estamos como si fuera un callejón sin salida, las casas no valen nada ahora mismo, nos sentimos engañados», expresó una vecina, mientras otros amenazan con protestar si las autoridades no buscan una solución definitiva.