Las nuevas reglas migratorias llegan a 33 hospitales, donde se verificará identificación, domicilio y capacidad de pago de los usuarios.
Agentes de Migración trabajarán con el personal sanitario, pero solo actuarán tras finalizar la atención médica.
Las autoridades insisten en que el derecho a la salud está protegido, pese al reforzamiento de controles.