Doña Valentina Silberio B., de 57 años, duerme con una ponchera en la cama para protegerse de las goteras que caen «donde quiera» en su vivienda del sector Capotillo, un lugar donde tampoco tiene baño y debe bañarse en la cocina.
Su situación se agravó tras un accidente de tránsito ocurrido hace cinco años, el 25 de diciembre, cuando fue atropellada y sufrió dos fracturas en una pierna que la dejaron imposibilitada para trabajar y pagar por sí misma un alquiler.
Tras 21 años residiendo en condiciones precarias y con su movilidad severamente reducida, doña Valentina hace un llamado desesperado a las autoridades y a la solidaridad ciudadana para que le ayuden a adquirir una casa digna donde pueda vivir con decencia.