
El juicio contra 485 pandilleros de la MS-13 en El Salvador concluyó con pruebas de más de 14,000 delitos ordenados entre 2012 y 2022.
La fiscalía demostró que operaban como un estado paralelo. Se presentaron audios donde coordinaban asesinatos y se usaba el término «válvulas abiertas» para órdenes de matar indiscriminadamente.
Se comprobaron 444 homicidios, 525 empleados públicos y 104 agentes policiales asesinados. Los imputados enfrentan cadena perpetua.