Las calles destrozadas del residencial Madrid, en Los Alcarrizos, mantienen a los residentes en un estado de «invisibilidad» municipal desde hace 15 años, según denunciaron.
La situación, que califican de «inaceptable», ha destruido sus vehículos y los ha aislado del progreso urbano, mientras el polvo y los baches dominan el paisaje.
Aunque el Ministerio de Obras Públicas mostró disposición para asfaltar la zona, los comunitarios aseguran que el síndico local se opone a la intervención, lo que ha generado un limbo burocrático que amenaza con derivar en protestas vecinales.