
Tras el rezo dominical del Angelus, el Papa León XIV expresó su «gran preocupación» por la evolución de la situación en Venezuela y pidió que el bien de su pueblo prevalezca por encima de cualquier otra consideración.
El Pontífice urgió a superar la violencia y a emprender caminos de justicia y paz, garantizando la soberanía del país, el estado de derecho constitucional y el respeto a los derechos humanos de todos los ciudadanos.
Además, hizo un llamado especial a trabajar por un futuro de colaboración y estabilidad, con atención a los más pobres, y encomendó sus oraciones a la Virgen de Coromoto y a los santos venezolanos.