Expertos de la Organización Internacional del Trabajo presentaron en una cumbre internacional un plan de regularización de extranjeros para la República Dominicana, que busca transformar la mano de obra irregular en fuerza laboral formalizada.
Esta estrategia, según los analistas, generaría un impacto económico positivo al incorporar a miles de personas como cotizantes al sistema de seguridad social.
La iniciativa se enmarca en un contexto regional donde naciones como Haití, Venezuela, Nicaragua y Cuba han impulsado procesos similares, dado que permite identificar a los migrantes en situación irregular y gestionar los flujos poblacionales de manera ordenada.