
La Cámara de Diputados convirtió en ley el proyecto de Código Penal, tras aprobarlo en dos lecturas consecutivas luego de ser declarado de urgencia, con lo que la pieza, que consta de 393 artículos e incorpora 77 nuevos tipos penales, queda lista para ser promulgada por el Poder Ejecutivo y entrar en vigencia.
La iniciativa, que establece penas de hasta 60 años de prisión y castiga la reincidencia, ha sido calificada por sus impulsores como «el mejor código de Iberoamérica» por su modernidad y su enfoque garantista, al tiempo que persigue los delitos que han surgido con la evolución de la sociedad.
La nueva legislación reemplaza al código vigente desde el siglo XIX, una actualización que los legisladores consideraban impostergable para que el país cuente con un marco jurídico acorde a los desafíos del siglo XXI en materia de justicia penal.