Colombia ha intensificado las ayudas a sus pueblos indígenas en medio del brote de COVID-19 para evitar infecciones en esta población cuya condición de vida ha sido crítica.
Según el Ministerio de Salud y Protección Social de Colombia, el país había visto 2,472 infecciones por COVID-19, de las cuales cuatro provenían de dos tribus indígenas, hasta el viernes.
Los datos del Ministerio del Interior de Colombia muestran que 535,113 familias indígenas enfrentan problemas de sequía y escasez de alimentos. Y la pandemia de COVID-19 ha empeorado sus condiciones de vida. En este momento, el país todavía está en un bloqueo nacional del 25 de marzo al 13 de abril.
Para los aldeanos indígenas en la provincia norteña de La Guajira, la vida puede ser aún más difícil ahora durante el brote por falta de agua. El gobierno local ha tomado medidas de emergencia para enviar suministros a la comunidad indígena local con conocimiento de prevención del virus.
El ministerio también dijo que construirá hospitales de campaña en algunas comunidades indígenas, si es necesario, en un intento por tratar a las personas con COVID-19 y contener la propagación del virus.