Diversos movimientos juveniles se concentraron frente al Congreso en una protesta pacífica que exigía al gobierno encauzar sus acciones en favor de la mayoría que sufre condiciones miserables.
Los manifestantes enumeraron múltiples problemas como los apagones recurrentes, el mal funcionamiento del metro, el alza desmedida de precios en productos básicos y los préstamos internacionales que consideran corruptos.
La convocatoria, organizada a través de redes sociales, sirvió como conector de un malestar social generalizado que demanda transparencia y soluciones reales a crisis históricas que afectan la calidad de vida en el país.