El Instituto Duartiano emitió una alerta sobre los peligros de que la República Dominicana asuma un «rol protagónico» en la crisis sociopolítica de Haití, especialmente ante el despliegue de una nueva fuerza militar para suprimir pandillas en el país vecino.
La entidad, presidida por Wilson Gómez Ramírez, insistió en que el país debe mantener una postura firme de no intervención, advirtiendo que si el gobierno se inmiscuye de manera directa, «esos grupos irregulares que están controlando Haití podrían eventualmente tomar represalias contra la República Dominicana».
El Instituto también criticó que el canciller Roberto Álvarez sea vocero de un asunto tan delicado, señalando que esta cuestión debió ser tratada por embajadores acreditados.