La comunidad advierte que el abandono de la calle, que sirve como desahogo vial hacia Pantoja, ha generado un escenario crÃtico que impacta la movilidad y la seguridad.
Señalan que los hoyos, que se convierten en lodazales cuando llueve, obligan a los niños a caminar entre piedras para llegar a la escuela, mientras los vehÃculos sufren averÃas frecuentes.
Los residentes aseguran que han solicitado ayuda al cabildo y a Obras Públicas, pero como no han recibido respuesta, reclaman una intervención urgente que garantice la optimización del tránsito.