Las habichuelas con dulce, plato emblemático de la gastronomía dominicana en Semana Santa, generan opiniones divididas entre los consumidores.
La mayoría prefiere la versión sin granos y licuada, aunque con la batata entera para “hallarle su pedazo”, y acompañada de galletas que solo aparecen en esta temporada.
Sobre la temperatura, algunos optan por consumirlas calientes el primer día y frías después, mientras que la preparación suele realizarse entre jueves y sábado. “Ese es uno de los pocos productos cíclicos, el momento es idóneo para la unificación familiar”, expresó un entrevistado.